Madame Gaillard estaba ahorrando para poder morir en su casa y no como su marido que murió en el Hotel Dieu. De pequeña recibió un golpe de su padre un poco encima de la nariz y perdió su sentido del olfato por completo; por eso no echó de casa a Grenouille, ya que cualquiera lo hubiera echado. Grenouille es como una garrapata; esta espera hasta que tiene la oportunidad de aferrarse a un animal y vivir de él y su sangre. Los demás niños no querían estar con él, les intuía algo raro, distinto. Lo quisieron matar poniéndole en la cara trapos, pajas y dos ladrillos. A mañana siguiente lo encontró Gaillard azulado y magullado, pero no muerto. Los niños lo intentaron más veces pero no dieron resultado, hasta que dejaron de intentarlo y solamente lo esquivaban, no querían estar con él. Le tenían miedo.