Grenouille no era muy alto, ni robusto y feo. A los tres años se puso de pie y su primera palabra fue “pescado” a los cuatro años, que fue un eco de un vendedor de pescado. Sus siguientes palabras fueron: pelargonio, establo de cabras, berza y Jacqueslorreur. Sólo decía nombres para mencionar algo concreto cuando le llamaba la atención por su olfato. Pronunciar palabras que no podía oler, que eran abstractas, le
resultaban muy difíciles de pronunciar, todo lo contrario le pasaba con los objetos concretos, que se podían oler. Tenía recordados en su mente más de cien mil aromas, y no se le olvidaban nunca, si guiaba por el olor, no se tropezaba con nada, no tenía miedo a nada. Fue un año a la escuela pero sólo aprendió a deletrear y escribir su nombre. Gaillard se dio cuenta de sus dones y por su bien decidió deshacerse de él. Lo llevó a un curtidor llamado Grimal.